Servicios
Asistentes virtuales.
Un asistente con IA entrenado con la información real de tu negocio. Contesta, resuelve dudas y reserva a cualquier hora, en WhatsApp, en tu web o en Instagram. Y sabe cuándo pasarle la conversación a una persona.
¿Te suena alguna de estas situaciones?
El cliente que no vuelve
Un cliente escribe fuera de horario y no le respondes hasta el día siguiente, y a veces ya no vuelve.
Siempre las mismas preguntas
El equipo pierde horas contestando las mismas preguntas una y otra vez.
Mensajes que se pierden
Los mensajes te entran por tres sitios distintos y alguno se queda sin ver.
Qué incluye
Atiende a cualquier hora
Contesta, resuelve dudas y reserva en WhatsApp, tu web o Instagram.
Entrenado con lo tuyo
Tus precios, horarios y normas. Y pasa a una persona cuando hace falta.
Una sola bandeja
Todo lo que entra queda registrado en tu panel.
Y en todos nuestros servicios
- Formación incluidaPara que el equipo lo use sin depender de ti.
- 100% tuyoNo alquilado a un tercero.
- Con garantíaY, si quieres, un plan de mantenimiento para seguir mejorándolo.
Las 23:14 de un domingo
Una conversación entera, de la primera pregunta a la cita cerrada. Debajo de cada respuesta está lo que el asistente acaba de hacer por detrás: mirar tu agenda, reservar, avisar al equipo. Y saber cuándo callarse y pasar el tema a una persona.
Hola, ¿tenéis hueco el jueves por la tarde?
Sí, nos queda a las 18:00 y a las 19:30. ¿Cuál te viene mejor?
Mira tu agenda de verdad. No ofrece huecos que no existen.
A las 18:00 mejor.
Hecho: jueves a las 18:00, a nombre de Marta. El miércoles te mando un recordatorio.
Reserva, lo apunta en tu panel y deja el recordatorio programado.
¿Y eso me lo podríais dejar pagado a plazos?
Eso prefiero que te lo confirme Laura. Le paso la conversación y te escribe a primera hora.
Lo que no tiene claro no se lo inventa: lo pasa a una persona, con la conversación entera.
Una cita cerrada a las once y cuarto de la noche de un domingo y una consulta rara esperando a Laura, con todo el contexto, para el lunes a primera hora.
Casi todo lo que te preguntan es lo mismo
Estos son los diez mensajes de un día cualquiera. Siete son las preguntas de siempre, esas que llevas años contestando y que te cortan justo cuando estás con un cliente delante. Esas dejan de llegarte.
Las contesta el asistente
7 de 10- ¿A qué hora abrís el sábado?
- ¿Cuánto cuesta?
- ¿Tenéis hueco el jueves por la tarde?
- ¿Dónde estáis? ¿Hay sitio para aparcar?
- ¿Puedo cambiar mi cita al viernes?
- ¿Me hacéis factura?
- ¿Tenéis hueco el jueves? (otra persona, misma pregunta)
Llegan a ti
3 de 10- «Vine el martes y no quedé contento.»
- «Somos una empresa, ¿me hacéis precio para diez?»
- «Necesito algo que no soléis hacer.»
Las tres que valen tu tiempo. Y te llegan con la conversación entera, no empezando de cero.
Un robot que deja tirado a un cliente no te sirve
Es la primera duda que tiene todo el mundo, y con razón: nadie quiere que su cliente acabe peleándose con una máquina. Por eso lo importante no es lo que el asistente contesta, sino que tenga clarísimo dónde está su límite.
Cuando el cliente se queja o insiste
Una queja mal contestada por un robot cuesta más que no contestar.
Cuando pide algo que no está en tus normas
Descuentos, casos raros, condiciones especiales: eso lo decides tú.
Cuando pide hablar con una persona
A la primera. No lo marea ni intenta retenerlo.
Cuando no está seguro de la respuesta
Prefiere decir «te lo confirmo» antes que arriesgarse.
Lo que tiene prohibido
Inventarse un precio, un hueco o una condición. Está configurado para contestar solo con tu información: tus precios, tus horarios, tus servicios, tus normas. Lo que no esté ahí no se lo imagina, lo pasa a una persona. Y el tono lo eliges tú, para que suene a tu negocio y no a centralita.
¿Hablamos de tu caso?
La primera consulta es gratis y sin compromiso: nos cuentas cómo trabajas y te decimos por dónde empezaríamos.
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